Prosas perdidas

Ahí está de nuevo, dubitativa e impuntual esta vez, la estación del otoño con su cortejo de nieblas matinales, el sol de la caricia y el escalofrío acechando en la sombra, la estación sensitiva en que el poeta veía desnudarse la vida, “la cárcel pura,/ en que el cuerpo hecho alma se enternece” en los…