Noche de verano

Me lo contó en plena mocedad mi resignado profesor de matemáticas. En una noche de calor insólito allá en sus latitudes, un severo dolor de muelas despertó a Descartes. Cuentan que el filósofo revolvió la estancia y echó mano de cuantos remedios caseros pudo encontrar, incluido el misterioso láudano que guardaba en un escondite de…