Almas de cántaro

Así, como “almitas de cántaro”, consideraba a los funcionarios renuentes a falsificar los expedientes del fraude la entonces presidenta de Invercaria, aquella sociedad de “capital riesgo” –¡y tanto!— que levantó millones a la hucha andaluza para repartirlos entre parientes y afectos. Ustedes se habrán olvidado del lío, probablemente, dado que han trascurrido ¡6 años 6!…