Democracia secuestrada

La democracia española –que esta vez parece que va a durar medio siglo al menos– padece, sin embargo, una enfermedad congénita: su secuestro a manos de los partidos políticos. Esas organizaciones, auténticamente “profesionalizadas”, la han utilizado para apoderarse del aparato del Estado al que controlan y, con lamentable frecuencia, saquean. El bien partidista se ha…