El muerto vivo

Mal invierno está pasando el SAS –bueno, sus pacientes andaluces—entre la gripe y los recortes. Dos fallecimientos en los pasillos no han sido suficientes siquiera para que el Parlamento pida cuentas (en serio) a sus responsables, pero como toda comedia puede derivar en astracán, ahí tienen el caso de ese granadino al que los servicios…