¿Y ahora qué?

Comprendo que estemos exhaustos tras el inmenso barullo, que el coro de grillos no nos permita distinguir los matices. Entiendo también el alivio de unos y el desconcierto de otros tras una reacción del Gobierno sin duda enérgica pero tal vez insuficiente. El disparate separatista no acabó el viernes, más bien comenzó su periodo más…