El genio amable

En su piso madrileño de la calle Marqués de Cubas, don Francisco Ayala ha rehecho su territorio perdido. Nos recibe atento –amable en su estricta formalidad— en aquel salón alumbrado por sus amplias ventanas, nos muestra su espléndida biblioteca deteniéndose, como quien ofrece una lección práctica, ante sus autores preferidos. Viejas ediciones alemanas de Karl…