Economía herida

Ya es extraordinario que el auténtico atentado de la Madrugada no lesione la demanda de nuestro turismo. También lo fue la celeridad con que se reaccionó ante los anteriores meteoros por parte de las administraciones que, ante la proximidad de la Semana Santa,  arreglaron los destrozos playeros en un pis pas. Lo grave es que…