Poeta en el mundo

La casa que Pepe Hierro tenía en Titulcia, –“a ocho leguas de Madrid”, como decía él– rezaba en su sencilla portada un nombre desconcertante: “Nayagua”. Los amigos, los americanos sobre todo, solían preguntarle por el significado del sugerente topónimo creyéndolo eco de alguna voz trasatlántica, pero el poeta los desengañaba al explicarles que si se…