La rampa del triunfo

No quiero pensar qué se hubiera dicho de Javier Arenas si el día en que ganó las antepasadas elecciones autonómicas se le ocurre descender triunfalmente por la rampa –¡el sueño de la Esmeralda!—para escenificar el triunfo pírrico. “Esta Presidenta”, como ella dice y repite, sostiene que gobernará en solitario y en minoría. ¿Sí, y cómo…