Segundas partes

Sería tonto negar que no pocos de mi generación fuimos en su día sandinistas como antes habíamos sido simpatizantes del castrismo originario. El que no sea revolucionario de joven es que no tiene corazón y el que lo sea de adulto es que carece de cerebro, dicen los pesimistas. Bueno, no es tan sencillo. Se…

El dinero une

La foto de los feroces sindicalistas (CCOO y UGT) entrecruzando sus manos con el presidente de la patronal y el de la Junta de Andalucía habla por sí sola. El sartenazo jurídico de ésta última dispensándolos a todos de justificar el empleo de los miles de millones recibidos, no es que hable, es que canta…

Cambiar el disco

Le oigo decir a Carlos Herrera que el PSOE de Andalucía y, por supuesto, la Junta deberían de cambiar de disco si pretenden mantener una discreta credibilidad frente a la oreja pública. No sirve ya seguir con la monserga de que el descomunal e insólito estafón del llamado “fondo de reptiles” no es más que…

La letrina política

La  política es una actividad noble –valga el axioma– cuando se ejerce con nobleza. Cuando vive momentos como los actuales se arriesga peligrosamente junto con las libertades públicas. Escuchar las cintas de los compadres valencianos produce bochorno al más endurecido. Asistir al espectáculo de ese “fondo de reptiles”, con sus dirigentes derrochadores en mancebía y…

«Sección Fémina»

Durante buena parte de la dictadura fue costumbre de nuestros espectáculos ofrecer sesiones « fémina » en los que la entrada del caballero valía por dos localidades en caso de ir acompañado de una dama. Era como suponer que el espectáculo tenía como usuario principal al varón y, ciertamente, así era y así siguió siendo luego durante…

Belmonte

No poco sacada de madre me parece la imagen del « cartel de los ERE » que el portavoz del Partido Popular, Antonio Sanz, ha ofrecido del enredo a raíz del descubrimiento de las andanzas del conductor del director general Guerrero a las que ha compradano, nada menos, que con « una cuestión de la mafia siciliana ». ¡Vaya…