Otros mundos

Supongo que será por la necesidad de distraer a la opinión, no poco atenazada por sus guerras, la amenaza terrorista o la persistencia de la crisis, pero nada menos que la ONU acaba de echar mano del mismo recuso que hace setenta y tantos años sirvió a Orson Welles para aterrorizar a su audiencia radiofónica.…

¡Que se besen!

Tranquila huelga, salvo excepciones. Tímidos gritos contra el Presidente del Gobierno, al que llamaron “embustero”, pero con sordina. ¿Era posible organizarle la marimorena al Gobierno al que se apoya? Parece que no: las calles hablaban por sí mismas, y el civismo de los manifestantes discurriendo ante el comercio abierto en su mayoría hablaba por sí…