La edad y el color

La Unión Europea ha protestado muy formalmente ante el gobierno de Texas por la última ejecución de un reo, un tal Connor, que murió, el pobre, invocando con devoción a Alá y a Mahoma, su profeta. La suya hace el número cuatrocientos en el registro de ejecuciones del Estado, en el que se han inscrito…

Prisas partidistas

Mientras hay autonomías que discretamente aplazan el estreno de esa piedra de escándalo que es la nueva asignatura “Educación para la Ciudadanía”, la nuestra ha decidido encabezar la movida e imponerla sin contemplaciones en el nuevo curso, a pesar de que todavía, al menos en la letra del BOJA, ni se sabe de qué va…

El color del defensor

Tiene lógica la designación de Manuel Rodríguez como “Defensor del Ciudadano” por parte de un gobierno municipal de signo radicalmente contrario; mucha menos tiene que los suyos se opongan a las claras o bajo cuerda, con voz propia o con la del PSOE. Y la tiene porque ese personaje ha demostrado durante años su dedicación…

Luchas callejeras

La alcaldesa de Pinto, como la que hace un homenaje a su colega de Móstoles, ha decidido cambiar los nombres de las calles bautizadas por el PSOE con nombres de políticos para nombrarlas, en su lugar, con los de músicos y compositores. La que llevaba la gracia del presidente Glez., por ejemplo, pasará a llamarse…

No cuela

No cuela lo de que la purga a fondo que, según las informaciones, habría sufrido el equipo policial que ha investigó la “Operación Malaya”, responda a una simple remodelación interna del servicio, sin intencionalidad ni consecuencias políticas. No sólo porque esos policías ahora confinados –en “pago” de su celo– a comisarías de barrio fueran los…

O conmigo o contra mí

La Junta se vuelca con los suyos. Ahí tienen a Obras Públicas –esa especialista en retrasar promesas formales– apresurándose para reforzar la imagen del nuevo gobierno municipal de Punta Umbría con esa “pasarela” peatonal y ciclista “de diseño” que va a unir el complejo hotelero de los viejos Enebrales (tan vinculados que más no pueden…