La fiesta ajena

Una de estas frías noches pasadas tropecé con un grupo de amigos que trasportaban trabajosamente toda la logística necesaria para atender a los necesitados que duermen al raso. Iban de calle en calle, siguiendo un plano alzado a golpe de vista, tras el rastro de esa pandilla escurridiza y no pocas veces hostil que come…