La visita privada de Isabel Pantoja a la cárcel donde se desmorona su pareja ha sido, por el momento, el penúltimo recurso político-periodístico para escamotear a la opinión pública el fondo auténtico del saqueo marbellí. Va en ello, por descontado, la invasión de la intimidad, el ominoso asedio a la vida privada que ha convertido el actual panorama en una gigantesca casquería cuya visceral exhibición impide mostrar aquel fondo oculto, es decir, cuanto de verdad ha ocurrido en esa ciudad sin ley durante tanto años, sin que el juez del condado se molestara siquiera en enviarle un sheriff para ver que se cocía en ella. En España parece perdida, al menos de momento, la batalla por preservar el derecho a la privacidad y, lo que es peor, parece abierta la veda sin limitaciones a cualquier furtivo dispuesto a comerciar con la indecencia en la almoneda que le ofrece el propio poder. Nada menos que en TVE hemos podido ver a un delincuente múltiple ofreciendo a la mórbida voracidad de la audiencia el dudoso pormenor de la circunstancia carcelaria de un famoso antes de ser detenido de nuevo él mismo, en pleno plató, como reclamado por otros crímenes pendientes. Pocos acechos más espectaculares y despreciables que el soportado por la famosa tonadillera, pocos debatillos lograrán superar en miseria las inacabables discusiones en que se cuestiona, en sesión continua, desde su actitud sentimental hasta su eventual implicación en el proceso, en un alarde de alcahuetería que probablemente ha superado nuestra ya vasta experiencia mediática en el tratamiento público de la indignidad. Esta industria de correveidiles y zurzidores, este technicolor oficio de tinieblas perpetrado por terceras y enflautadoras, ha cuajado como un negocio colosal pero, sobre todo, no se olvide, ha demostrado su incomparable utilidad como eficacísima máquina de distracción masiva: tanto estiércol y tanta cochambre no son más que una manta para tapar la realidad explosiva de un asunto político. Y eso a todos conviene: a los dueños de la zahúrda, a los peones/as del albañal, por supuesto, pero también, y más que a nadie, a los alguaciles del cortijo.
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Olvidada la zafiedad de Gil, las puterías de unos y otras han servido para desviar la atención desde la responsabilidad política hasta el regodeo en las miserias, para hurtar al ciudadano la visión real del mayor espectáculo de agio y peculado que registra la crónica democrática a cambio de un puñado de chismes braguetones y leyendas cantables. Es más, incluso el justificado calvario de los mangantes indígenas no deja de ser una pantalla tras la que se disimula el hecho evidente de que un edil o una concejala de pueblo malamente podrían haber saqueado un Ayuntamiento si no fuera a cambio de permitir el saqueo mayor por parte de otros y, ni que decir tiene, con la anuencia o el disimulo de una autoridad superior que nunca ha ignorado lo que en sus oficinas ocurría entre bastidores. Es verdad que cada vez se abre paso con mayor insistencia la teoría que apunta a Sevilla e incluso a Madrid en busca de responsables últimos, pero ésa es precisamente la razón por la que la exhibición impúdica extrema sus recursos en el muladar televisivo o en la jamerdana de la prensa escrita. TVE llevará delincuentes y lo que haga falta a su pantalla, Canal Sur bordará en su bastidor, con su experimentada mano, la estampa banal de una comedia humana de la que ha sido cuidadosamente eliminado todo rastro de imágenes políticas. Marbella sería un Chicago lugareño, el saqueo de sus arcas, la aventura de cuatro malevos que pasaban por allí, pero no el resultado de una inexplicada inhibición de la autoridad que ha dejado hacer, ella sabrá por qué, hasta que le ha estallado la burbuja. Ésa es la razón del espectáculo miserable que nos abruma. Pantoja no es más que un peón en esta partida que disputan, con los ojos vendados, la Justicia y la Junta.

27 Comentarios

  1. Ayer nadie recurrió al eslogan que se va imponiendo contra los asesinos arrebatados: “¡Suicídate antes de matarla!”. Me adhiero fervientemente a esta sugerencia.

  2. Me hace mucha gracia ver al sesudo y muy severo anfitrión bladenguear por la Pantoja, como si fuera una víctima digna de compasión. Hay otras vícitmas más desgraciadas y menos choriceras, jefe, a ver si nos aclaramos.

  3. De acuerdo pleno: este asedio a la intimidad es intolerable. Alguna vez ha sugerido gm que la propia Justicia tiene su parte de culpa por admiitr a trámite los alcahueteos de esa tropa infame en lugar de sancionarlos por entorpecer la buena marcha de la Justicia con pamplinas. Bueno, debo aclarar que eso no es siempre tan fácil (ni siquiera lo primero), pero que entiendo muy bien el fondo de su protesta. Ese tráfico “mediatizado” de justicias no es bueno para nadie y malo para quienes de verdad necesitan la atención de los jueces.

  4. Me quiero sumar tempranero a la nota de su Señoría y, entendiendo sus razones procedimentales, también entiendo a ja cuando reclama mano dura con esos mercaderes de basura mediática, incluyendo a los medios que participan en el negocio.
    El tema de hoy es fuerte, hay que admitirlo, porque estamos asistiendo a la reducción de la actualidad a la miseria como quien no quiere la cosa. Pantoja o quien sea tiene derecho a vivir sin intromisiones: la dureza de la columna con los personajillos de esta “exhibición impúdica” en sesión continua (¡qué bien está esa expresión!) está plenamente justificada en una persona de bien.

  5. Si ve la edición mpresa de El Mundo verá, jefe, que le han quitado el acento grave a la a de “vis à vis”. Encontrarla en este blog me confirma que la falta no es suya, lo que ya me extrañaba coniciendo su afrancesamiento. Felicidades por la valiente defensa de una sociedad limpia. No le harán ni caso, no se preocupe.

  6. Es muy necesario este enfoque que descubre el truco político: lo ocurrido en Marbella no es atribuible a unos concejalitos sin p. idea de lo que traen entre manos, sino a una trama que funciona en el ayuntameinto pero cuyos hilos se mueven desde fuera con el consentimiento de quien tiene el poder efectivo. Si la Junta de Andalucía no hubiera permitido el caos urbanístico, si huebiera escuchado las voces que le pedían su intervención, nada o muy poco hubieran podido hacer esos cuatro mequetrefes. ¿Hay que pensar que hay intereses compartidos? Puede que la Justciia cabae haciéndose esta misma pregunta y entonces ya veremos. Por ahora está claro que la gente se chupa cada día menso el dedo.

  7. Los que vivimos aquí hemos sabido siempre quén mandaba ne la ciudad y quien lo dejaba mandar. Si la Junta permite que una ciudad viva tantos años a base de prorrogar un PGOU más pasado que un yogur viejo, por algo será. Habría mucho que hablar sobre las relaciones del gilismo con la Junta de Chaves (y la anterior), de los personajes que han vivido de intermediar y todo eso. Los Julián, las Pantojas, son como muy señala la columna, una cortina de humo. Sin ellos, hace tiempo que Marbella sería un asunto político.

  8. No queiro que haya dudas. Soy una persona de izquierda, he sido militante de izquierda. Que quede claro.

  9. Tras unos días de ausencia, vuelvo atraído por este tema hiriente que porpone jagm, del que espero buenos comentarios hoy. Él sabe bien que en otros países, cobre todo em Italia, la cosa no es desconocida, pero por lo que en vacaciones puedo comprobar lo que está ocurriendo en España es una locura, sin duda vsita con complacencia por el Gobierno. Panem et circensis, basura y alcahuetería. Todo cuanto pueda ayudar a distraer de los verdaderos escándalos que se viven hoy en nuestra sociedad.

  10. Creo que no necesita añadido el diagnóstico que hace jagm. Y espero que, como parece que va ocurriendo ya, la opinión acabe distinguiendo la realidad bajo la avalancha de basura: “manta para tapar la realidad explosiva de un asunto político”. No creo que se pueda decir más claro.

  11. El poder tiene muchos medios para ocultar sus culpas, y en una sociedad que gira alrededor de la comunicación, más que en ninguna. Ya me dirá de dónde puede venir una crítica capaz de abrirle los ojos a los andaluces y alos españoles en general, aparte de algún medio aislado. Si así no fuera –lo mismo que en tantos “casos” anteriores”– supongo que saltarían por los aires incluso los mejor ocultos.

  12. ¿Pero se sabe si hubo vis a vis Pantoja-Cachuli o no? Por mucho que se empeñen lo que el pueblo quiere saber es eso, solo ustedes, unos cuantos amargados, pretenden politizar las cosas. Así nos va y así les va a ustedes incluso.

  13. En Cuba ni se sueña con desentrañar un lío en el que el poder tenga los dedos por medio. Pero escuchándoles a ustedes veo que aquí tampoco.

  14. Ni caso a los provocadores, don ja. En cuanto al fondo de la cuestión de hoy, conforme. Úniacmente me pregunto qué papel le atribuiríamos entonces al poder judicial, a la Fiscalía Anticorrupción y todo ese ejército. La Junta, el Gobierno, han permitiod la merienda, pero ¿qué hacía el juez, qué hacía el fiscal, es que no podía intervenir? Créame que pregunto sin retranca, y seguramente muchos compartirán estas mismas dudas conmigo.

  15. Que contesten los ropones, don Ramiro, pero si se me permite, yo creo que la culpa es de todos un poco: repartida como suele la lotería de Navidad. Hay mucha gente que está esperando ya la noticia de que los jueces acaban llamando a políticos de primer nivel en Andalucía o en el mismo Madrid, y cuando eso pasa ya no hay que insistir en que estamos ante un asunto político, sino que sencillamente lo estamos.

  16. Saben que no me prodigo sino que más bien atiendo a sus razones, pero hoy quiero añadir una sola cosa, y es lo curioso que resulta que tanta gente esté convencida de que esos políticos (la Junta más que nadie) son quienes están detrás del verdadero saqueo, pero los jueces vayan por otro laod, seguramente porque tienen sus buenas razones. Eso sí, como el jefe sugiere nadie va a creerse que la García Marcos o el Carlos Fernández –por cierto, qué curioso silencio sobre este personajillo–han hecho solos lo que hal logrado hacer. Una alcaldesa como la que hab´ñia en Marbella malamente rellenaría un cheque bancario y sin embargo ya ven lo que han hecho. Alguien estaba detrás, y no sólo el genio melo de Roca. Lo que me interesa de la columna de hoy es que apunta en esa dirección.

  17. Se comprenden las dudas, pero debe extremarse la prudencia en asuntos cuyo trámite no conocemos. La Justicia ha actuado en Marbella cuando ha debido hacerlo, que no han sido pocas veces. Me parece mejor dirigido gm cuando apunta a la pasividad del poder político-administrativo, incluso a los partidos que están tras él. Pero cuidado porque este asunto puede que no haya hecho más que empezar.

  18. ¿La Junta, el PSOE? EStas dudas tendrían sentido si no conociéramos el caso Montaner, epro conociéndolo ya me dirán. ¿Donde están los millones que Gil le dio al PSOE, como está probado ante el juez, por qué la Justicia no los reclama al menos? La corrupción española no es distinta de las de otros países. Aquí en USA son legales los lobbies, es decir, oficinas de influencia que en el propio Parlamento afanan para sus clientes lo que estos les solicitan. En España es delito el tráfico de influencia pero nada varía en la práctica respecto a lo que aquí ocurre. No sé qué serña mejor. Casi estoy por decir que prefiero el descaro yanqui.

  19. 21:03
    Veo en las apelaciones a los jueces no sé si un lamento o una petición.

    No sean ingenuos. Quien piense que los jueces pueden enderezar esto que recuerde el caso Gómez de Liaño.

  20. 21:42
    Tras mi comentario anterior me he puesto a leer la sentencia. No entiendo nada de leyes pero se me ha puesto la carne de gallina aunque no sepa en que consiste el “principio non bis in idem” vulnerado según el Ministerio Fiscal y la Defensa. ¿Puede algún Sr. Juez aclarárnoslo?

    Otra cosa que no puedo entender es que uno de los excelentísimos juzgadores era el marido de la pareja sentimental del juzgado. ¿Podría eso haber influido en el voto del marido abandonado? Seguramente no porque “el que pierde una buena mujer no sabe lo que gana”. Claro, pero si no lo sabe…

  21. Obvio el final del comentario, señor Griyo, y con gusto le aclaro que, como parece fácil de entender, “non bis in idem” significa que uno no puede ser juzgado dos veces por la misma causa. De nada, mi culto maigo. (Por cierto, ¿sabe algo de la simpática doña Epi?

  22. Creo que estpy peor después de repasar el blog, y sobretó después de ese lío que se arma Griyete con lo del marido de la mujer del esposo del juez o no sé que más.

  23. Realmente tampoco y he entedido a don Griyo, y no estpy tan zumbada como el genuino Zumbao. ¿Podría aclararnos a qué sentencia se refiere, y qué tiene qu ver el asunto con el art. de gm?

  24. Señora Epi, querida, doña Sicard, cuidame bien a ese buen amigo que es además un talentazo. Y no dejen de aparecer por esta ventanita, hacé un esfuerzo, por favor.

  25. Esto parece un asunto interno de mucho cuidado. No estoy enterada de quien es la gente nombrada (salvo la tonadillera) pero parece un caso clásico de robo, malversación, entre el partido, la alcald¡a, y las “autoridades”.

  26. 22:49
    Muchas gracias Señoría.

    La Sentencia, querida doña Clara, puede leerla si tiene paciencia, pinchando el la URL que sigue:
    http://www.elmundo.es/nacional/sentencialiano/index.html
    donde el Tribunal Supremo condena al Sr. Gómez de Liaño por 7 votos contra 6 y también contra la petición absolutoria del Ministerio Fiscal por haberse metido con la persona más poderosa del pais.
    Uno de los jueces “condenantes” era el marido de la pareja sentimental del condenado y además estaba en juicio contra la susodicha señora.

    Mi comentario surge a raíz de la ilusa esperanza de que los jueces metan en cintura a los políticos que se pasan de listos.

  27. (Dos días sin cobertura. Esto me pasa por venir a vivir tan lejísimo de tó). Me he quedado con las ganas de decir el día de antier parodiando a Anguita que “educación, educación, educación”. Pero hoy la educación la imparteuna televisión que hoza en lo más profundo del machismo/sexismo. Desde anuncios de juzgado hasta culebrones que importamos de países donde el machismo es virtud y a la mujer le asignan el papelito de putona desorejada. Incluso en la tv que sufragamos con nuestros impuestos.

    En cuanto a Marbella, sería bueno recordar cómo y por qué llegó allí el Gordo. Tenía cientos de pisos sin vender porque mismamente Puerto Banús era una zahurda donde en pleno día te sacaban el bolso amenanazando con una jeringuilla. El concejo sociata lo había ido dejando caer en el lodo. El Gordo llegó, repartió televisores y hasta casitas baratas gratis, organizó una policía local estilo California, hasta con una cuadra imponente. Bajo los arcos de entrada había siempre dos polis a caballo para darte a entender que allí si te resbalabas, te hostiaban a la primera.

    Cuando vio que así vendía pisos como rosquillas, hizo bloques en cualquier zona verde. Luego repartía parte del beneficio con quien hiciera falta, ahí está el cheque Montaner. Luego ya perdió por completo la vergüenza, si es que alguna veztuvo alguna.

    Lo de la Rubia, la Rociera y el Pantojo fue la repetición infinita de la jugada con actores cada vez de menos talla, aunque bien sabían donde había que untar parte de la manteca colorá. La prueba está que la I.P. tenía abiertas las puertas de San Telmo con sólo decir ?que voy p’allá mañana’. Paíssss.

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