Parece ser que, sin quitarle méritos a la ‘gendarmerie’ francesa ni a la Guardia Civil, han sido los americanos, los denostados yanquis, para entendernos, quienes han dado en el clavo descubriendo las direcciones de correo electrónico que utilizaba Txeroki, el jefe de ETA, para impartir instrucciones a sus sicarios. Parece algo normal en este clima de prevención antiterrorista, pero ya verán como tanto proamericanos como antiyanquis se estrujan el coco en busca de razones, cada cual para arrimar el ascua a su sardina, no por nada sino porque esta porfía es tan vieja ya que no va a reducirse ni por uno ni por cuarenta gestos amistosos que haga el denostado. Después de todo, ésa es la suerte de todos los Imperios –incluyendo el nuestro–, esas soberbias elevadas que acaban siempre dando motivos para su propia degradación, como saben bien los estudiosos desde Hegel a Gibbon y desde Toynbee a Cipolla. Pero el caso del antiyanquismo es quizá más jodido porque de hecho ha funcionado durante medio siglo largo como una seña generacional y, muy especialmente, como una suerte de indicador de prestigio de las elites intelectuales europeas cuando menos a partir de la incomprensible guerra de Vietnam, seña que ha sido renovada luego en la mentalidad adversaria a causa de  los recientes sucesos de Irak por no hablar de otros menores, frutos todos ellos, probablemente, de ese especial autismo en que la gran potencia ha vivido encerrada mientras vendía tanques y mandaba leche en polvo a las “provincias” lejanas. Siempre creí que tanta fobia carecía de base aunque tuviese motivos, y nadie desde luego tan implacable en la crítica a esos motivos como sus propios observadores desde Whright Mills a Norman Mailer. El antiyanquismo tradicional ignoró porque quiso la contribución mayúscula de los EEUU a la libertad del mundo en las dos guerras llamadas mundiales y sirvió eficazmente de contrapeso –hoy sabemos lo que fue aquello—al otro Imperio aunque nosotros, los de mi generación, justificaramos al ‘Dr. No’ frente a ‘007’.

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Filias y fobias históricas cambian, bien embargo, como bien sabemos por la Historia, y nunca mejor que en este bicentenario goyesco para comprender que el enemigo de ayer puede ser el aliado de hoy e incluso el anfitrión que te presta silla y bandera, y te da asiento a lumbre rescatándote de la intemperie. La “pérfida Albión” hizo un papel nada desdeñable en la Independencia que ahora conmemoramos mientras Wellington destruía minuciosamente toda la industria española (cerámica, vidrio, tapices) que pudiera hacerle la competencia a su país. Normal. Y hoy los EEUU, más a más, la vapuleada CIA, nos pone en la mano, como quien no quiere la cosa, la guadaña para cortarle la cabeza a la hidra etarra, un hecho que viene a sumarse a las fotos presidenciales prodigadas estos días por la propaganda oficial (por la de aquí, se entiende) como primer movimiento hacia lo que bien podría acabar siendo un cambio radical de estimativas, incluso para cuantos llevaron (llevamos) en la solapa aquel botón negro que decía provocativamente “Yankee, go home” para que se enterara el que pudiera. Verán, no acabo de tragarme eso de que los EEUU andan pisando la raya de un cambo de era y menos que pudiera ser Europa la encargada de hacerle el relevo, como no pierdo la esperanza de que una etapa distinta logre banalizar por lo menos el estigma que durante medio siglo nos ha mantenido en la mano el hacha de guerra, haciéndonos vivir de espaldas o en contra de un país mal juzgado en el que, sin embargo, podíamos admirar desde James a Faulkner y desde Parsons a Whitman. Ningún Imperio fue comprendido a fondo en su época. Todavía no es tarde para que hasta ZP acabe entiendiendo esta buena razón.

11 Comentarios

  1. Bien traído, jefe, veremos a ver qué nos cuenta el ASbate irrascible, el Incorruptible, si se queda sólo en el título. Peronalmente, me encanta y coincido en un tema sobre el qujjehemos hablado mucjhas vecss,m desde la lejana época de Saint Germain y Odéon.

  2. Profe…de qué¿: Este Abate nunca ha sido un estúpido fetichista. NUNCA he sido porta-insignias.

    El que a los 30 años no tiene los mínimos conceptos para llevar una vida con dignidad, le ocurre que siendo un joven pseudo-isquierdista acabe en reaccionario.
    Y de fobias res de res, heterodoxo casi SIEMPRE.

    Es normal que cuando se tiene una formación inestable se acabe viajando de la checa a la meca.

    Y el amigo JaGM no es ningún jefe, es el Anfitrión de este blog.

  3. Muchos de nosotros llevamos toda la vida consciente viviendo en los confines del Imperio, por lo que habríasenos de comprender que ello nos produjera un cierto complejo de Astérix. De pequeños hemos aplaudido demasiado en los cines de verano las implacables victorias de los guerreras azules exterminando sioux, admirábamos la frialdad con que Glenn Ford abotefeaba a Gilda, nos maravillábamos de las genialidades con que el Moisés del rifle guiaba a su pueblo por el desierto, rompiendo con furia las tablas del Decálogo.

    Es normal pues que, en los límites de la mayoría de edad, deseáramos asesinar al padre. Además éste, con las hazañas que refiere el Anfi, primero en Vietnam y siempre con un cierto aire de matonismo indisimulado, logró que casi todos alguna vez escupiéramos con rabia el ‘go home’.

    Más tarde, con el reposo de la edad adulta -a la que muchos no alcanzan, ni siquiera cumpliendo la ochentena- hemos ido adquiriendo ese ‘cambio radical de estimativas’, qué bien expresado, intentando una visión más fría de la historia del siglo Veinte, valorando las luces y las sombras del Imperio y reconociendo, con el mejor y mayor conocimiento, la grandeza de un pueblo que es el primero en denunciar, proclamar y criticar sus propias miserias.

    En cuanto al cambio de era, una servidora es de los que mantienen que sí, que mucho está cambiando el orden mundial en todos los órdenes y que la hegemonía solitaria a partir de la caída del Muro es hoy muy discutible y que estamos en la víspera de un nuevo Equilibrio, y quieran los cielos que sea equilibrio el término que lo defina y no otro, que al fin y a la postre se ha establecer por la tensión entre distintas fuerzas, llámense emergentes o como se quiera.

    (Envíos.- Al capitán del Alegre Barco, le ruego que no me piropee, que una es de por sí ruborosa y cuando se me sube el pavo puedo hacerme de hidromiel por los bajos.

    A mi don Juan, el Abate: tal vez servidora sea la pionera en llamar ‘Jefe’ al Anfi. Pero es solo un término admirativo, igual que le digo Maestro, o pudiera llamarle Mentor. Admita su alto valor como pastor, faro y guía.)

  4. Anfitrión, hoy ha traido el tema también Arcadi Esapad en su columna de El Mundo. Él lo trataba de forma diferente pero quizá complementaria. El problema no son los “gringos” (a mi me gusta llamarlos así porque yankees son solamente algunos de ellos). El problema es si se puede leer un e-mail sin mandato judicial. Porque para seguir la pista de los e-mails de alguien no hay que estar en “gringolandia”, ni ser de la CIA. Hay que tener gente con capacidad de hacer bien (?) las cosas, y de esos los hay de casi todas las nacionalidades, la tecnología no es extraordinariamiente sofisticada.
    Dos conclusiones:
    1. Hoy ya no se puede ser antigringo, se puede ser anti-globalización, o algo así.
    2. Somos más libres, o nos sentimos más libres con internet, pero tened la seguridad de que somos más vulnerables a muestra intimidad desde la misma red. No somos anónimos. Aunque nos escondamos, como hago yo, en pseudónimos más o menos brillantes.

  5. Don Isaiah valora en muy poco la sagacidad del Gringo. Con pseudónimos o son ellos, darán con él tarse o temprano. En cuanto a la columna, no nos pasemsos: mno está mal ese control si se utiliza para el bie. ¿O acaso se propone renunciar a los controles de e se tipo por preservar nuestra intimidad. Personalmente, como nada temo, aplaudo el chivateo de que ha sido objeto Txeroki, gran asesino.

  6. Pangloss, ¿quién decide cuando se utiliza para el bien y cuando para el mal?.

    Esa bendición del cielo que es internet me permite “copiar y pegar” lo siguiente:

    “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres.”

  7. Antes que algún filólogo de ir por casa me rectifique, soy resposable de haber metido una pifia ortográfica.

    Soy sevillano de nacimiento pero nunca pronuncio la s por la c, ni por la z.

  8. Preciosa columna. Gracias, don Berlin, por su pregunta y por su ” copia y pega “. Trae a la memoria tiempos pasados, tan hermosos ellos.

    No sé qué decir sobre el tema asignado por el maestro.
    Me parece a mí que lo que les reprocho a los gringos es justamente lo que hace su fuerza. La ignorancia crasa, sus certidumbres de niño bueno (ellos son los demócratas, los demás son los malos), la falta de dudas que les permite actuar con la conciencia limpia y sin que les tiemble el pulso, la conciencia de su superioridad, es decir todos ellos defectos y cualidades de nación joven y fuerte.
    Pero debo reconocer que a menudo, detesto la arrogancia tranquila y la buena conciencia (o falta de escrúpulos, que es lo mismo) de que hacen gala.

    Besos a todos.
    PS: ¿por dónde andan hoy el señor Cura y el capitán del Alegre Barco?

  9. Je suis ici!
    Llegando tarde, siempre tarde…. como el Conejo de la Alicia (el del reloj, el del cuento de Carroll, vamos a ver). Siempre deseando llegar a casita para leer lo que se ha cocido por el ilustre casino, en especial los comments cristalinos de mi Dª Marta que una vez más da en la diana. Lo del “yankee come here”, pues vale, pero también dependerá del yankee y del here. ¿Seguirá vigente la citación del magistrado Roger La Loire sobre Mr. Kissinger desde que saliera escopetado en mayo del 2001 de París como alma que se lo llevara el diablo?. Quién lo iba a decir en un elemento clave de esa “exportación de la libertad made in USA”. Para libertad la de unos amigos subiendo a la cima del Matterhorn narrada por el Kerouac, eso es libertad, ésa es mi América.

    Felices sueños, especialmente para las ilustres damas.
    (Dª Epi, su hidromiel fermentadita se la daría a algún que otro malhumorado mañanero. Ezús qué despertares!.)

  10. La verdad en la vida se me hubiera pasado por la imaginacion el papel tan importante que algun dia jugaria en nuestras vidas en lo que a seguridad nacional se refiere, los servicios de inteligencia norteamericano, si antes me caian bien los estadounidenses ahora aun mas. un saludo Don Jose Antonio

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