Tranquila huelga, salvo excepciones. Tímidos gritos contra el Presidente del Gobierno, al que llamaron “embustero”, pero con sordina. ¿Era posible organizarle la marimorena al Gobierno al que se apoya? Parece que no: las calles hablaban por sí mismas, y el civismo de los manifestantes discurriendo ante el comercio abierto en su mayoría hablaba por sí solo. Méndez y Toxo, sobre todo Méndez, han ido forzados a este envite pero lo que han dicho no se lo han creído ni ellos. Ahí están ya las ofertas de diálogo abierto y cordial. ¿Acaso no estaban antier? Se ha notado demasiado en esta HG su carpintería política. Daban ganas de animarlos, durante el recorrido, mientras insultaban con la boca pequeña al Gobierno, con el himeneo tradicional: ¡Que se besen, que se besen! Lo otro no se lo creía nadie.

1 Comentario

  1. Le van a llamar facha, pero lleva usted más razón que un santo de palo. Lo de la huelga ha sido una vergüenza que ellos, naturalmente, no han de sentir por razones obvias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioMostrar los comentarios de la entrada

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.